¿Te casas? ¿Estáis buscando el enclave perfecto para vuestro gran día? No lo dudéis venir a visitar el Pazo de Cores, os desvelamos las cinco razones por las que el Pazo de Cores se ha convertido en el enclave donde se celebran las bodas con más encanto de Galicia.

– Exclusividad e intimidad. En Pazo de Cores únicamente se celebra una boda por fin de semana de este modo se preserva la exclusividad de cada evento y permite al equipo de Cores mimar cada  detalle, personalizando cada espacio del Pazo de Cores tal y como cada pareja desea.

-Versatilidad y variedad de espacios. El Pazo de Cores dispone de unos jardines impresionantes en que permiten celebrar el cóctel al aire libre y si además los novios optan por darse el ‘sí, quiero’ no hay escenario más romántico que debajo de nuestro roble centenario, testigo de las mejores historias de amor.

-La gastronomía. La gastronomía es uno de los puntos más interesantes de Pazo de Cores. El amor por la tierra y los tesoros que ofrece el Cantábrico son la base de nuestra gastronomía. Nuestros chefs maridan este legado con la alta cocina creativa para ofrecerte una propuesta gastronómica exquisita y saludable.

-Bodas personalizadas. Cada pareja es una y única, en el Pazo de Cores no creemos en las bodas estándar y por ello nunca repetimos dos bodas iguales. Cada pareja puede personalizar tanto los espectaculares exteriores del Pazo de Cores como los elegantes interiores de este enclave único.

Para facilitar esta ardua tarea, desde Cores ponemos a disposición de cada pareja un equipo de reputados profesionales que le ayudarán y asesoran en las últimas tendencias en decoración que mejor se adapten a sus gustos y personalidad.

-Celebración de la ceremonia civil. La posibilidad de celebrar la ceremonia en el mismo sitio de la celebración, es todo un lujo al alcance de muy pocos enclaves gallegos, a ello se suma la espectacularidad del entorno para celebrar la ceremonia, un escenario de película a los pies de un magnífico roble con varios siglos de antigüedad que será coprotagonista de uno de los momentos más románticos de la celebración.