La Boda perfecta en una atmósfera de cuento de hadas. Los novios se dieron el «sí, quiero» bajo un centenario carballo, un enclave perfecto que hacía alusión a su primer beso y al día de la pedida de mano.

 

 

Como nos confiesa Andrea, los novios disfrutaron también de algunos momentos a solas en los que pudieron «absorber todo lo que estaba pasando» y ser conscientes de la felicidad de su día.

Fue la noche antes de San Juan de 2007 cuando Andrea y David se vieron por primera vez, el comienzo de una historia que ha vivido sus momentos más mágicos debajo de un árbol, como el primer beso y la pedida de mano. Por este motivo la pareja escogió el Pazo de Cores de Negreira, Galicia, para celebrar el día más especial de sus vidas.

La boda tuvo lugar el 5 de septiembre de 2015 en un enclave de ensueño, bajo un centenario carballo y rodeados de sus seres queridos, donde no faltaron emotivos discursos y alguna que otra lágrima de emoción.

Allí mismo celebraron la ceremonia, posaron para las tradicionales fotos y disfrutaron con todos los invitados del banquete. La decoración fue realizada por los propios novios con ayuda de Floristería Xulián, quienes supieron hacer realidad cada una de las ideas que tenían en mente.

Andrea vistió un diseño exclusivo de Kate Halfpenny, confeccionado a medida en seda crepe y con falda de tul, que combinó con unos zapatos de Jimmy Choo y un pequeño broche en el pelo.

Después de la celebración y el banquete, los recién casados sorprendieron a sus invitados con un divertido baile en el que cambiaron el clásico vals por una coreografía al ritmo de ‘Love’, de Nat King Cole. El inicio de una tarde repleta de sonrisas y buenos momentos que marcó el comienzo de una nueva vida juntos para Andrea y David.