Durante años, en Pazo de Cores hemos trabajando alienados con una filosofía clara: contar con el mejor producto local. Es parte de nuestra identidad y así lo hemos entendido siempre. Ahora, el movimiento Slowfood nos ha reconocido esta labor y somos el primer pazo gallego en obtener esta distinción. Nos hacer enormemente felices porque es el resultado de una apuesta clara por la calidad y los productos de cercanía, sin aditivos. Nuestra chef, Verónica Sánchez Castiñeiras, ha apostado desde el primer día por mimar el producto, seleccionar a nuestros proveedores y marcar un ADN gallego en nuestra oferta gastronómica. No solo se trata de tener una placa en la puerta, sino que esta distinción de Slowfood representa un ingente trabajo que hay detrás. La calidad siempre por bandera.
Somos el primer pazo gallego que forma parte de este movimiento Slowfood
Además, somos el primer pazo gallego que forma parte de este movimiento. Esto es algo muy significativo porque ocurre que, en muchos pazos gallegos, el catering es un elemento externo. Por ello no siempre se controla la calidad y el origen de los alimentos. En muchas ocasiones se utiliza la quinta gama. En Pazo de Cores tenemos cocina propia, gestionamos íntegramente la oferta gastronómica, la cocinamos en nuestros fogones y cuidamos de cada ingrediente local que cruza nuestra muralla. Del origen a la mesa.
Este esfuerzo que durante años ha representado la identidad de Pazo de Cores ha sido reconocido de la mejor manera posible, mediante un movimiento mundial que actúa para garantizar los alimentos buenos, limpios y justos para todos. Ahora contamos con un elemento diferenciador y una garantía de calidad. Aquí la gastronomía gallega es una prioridad.
En un mundo con clientes cada vez más exigentes, donde nos preocupa la cocina saludable, el reconocimiento de Slowfood a Pazo de Cores es un aliciente más para seguir trabajando en la buena dirección.





